Home Office ¿sobre valorado?

Para iniciar una conversación casual muchas veces me preguntan ¿dónde trabajo?, al contestar que trabajo desde mi casa he escuchado varias respuestas, acompañadas de sonrisas y exclamaciones como: ¡que padre!, no gastas tiempo ni dinero en transportarte, ¡que envidia! Acompañados algunas veces de suspiros como imaginándose a ellos mismos trabajando desde su casa en pantuflas y con una bebida fría.    

La realidad del home office va más allá de la comodidad de estar en casa, cuando llegamos a casa nos relajamos, cambiamos los zapatos, prendemos la TV, leemos, jugamos con nuestra mascota, estamos fuera del trabajo y simplemente olvidamos las labores.

 

Cuando trabajas desde casa tienes todas esas tentaciones justo en frente y sin embargo tienes que concentrarte y cumplir con las obligaciones que te llevan a tener este “cómodo trabajo”.

 

Home Office no es para los distraídos, flojos o comodinos, ¡no señor!, es para aquellos que sean más disciplinados con su tiempo, con entregas, con seguimientos, sin necesidad de un jefe que esté al pendiente de lo que están haciendo hora tras hora día a día, aquellos que puedan estar al margen de la tv, los antojos de la cocina o jugar con el perro.

 

¡Claro que tiene sus ventajas! Puedes ir al banco a la hora que quieras sin sacrificar tu horario de comida, puedes recibir al señor del gas mientras mandas mails sin tener que esperar al fin de semana, e incluso puedes ver ese partido de futbol siempre y cuando puedas ajustar tu horario para entregar tus pendientes, eres tu propio jefe y tu mejor que nadie sabe qué puedes y que no puedes hacer y cuando, para todo hay tiempo solo es cuestión de ser muy organizado o terminarás trabajando mucho más que en una oficina y nunca desconectar tu mente y eso tampoco es lo mejor.

 

Para aquellas empresas que tienen en mente una jornada laboral flexible entre la oficina y dejar que sus colaboradores tengan días "home office" es muy importante establecer los límites, el colaborador al llevarse el trabajo a casa no significa que esté disponible 24 horas los 7 días a la semana, para lograr un equilibrio funcional es de vital importancia mantener un ritmo sano en los horarios.

 

Para aquellos que aún están dudosos en emprender y llevar su oficina a su casa le puedo sugerir comenzar poco a poco, como cuando intentas implementar un hábito nuevo en tu vida, lleva una agenda donde puedas marcar un itinerario y establece objetivos, por día, por cliente, por entrega y auto evalúate todo lo que puedas, no es difícil pero tiene que ser constante.

 

Desde la comodidad de mi silla con mis piesitos descalzos y mi perrita "Kahlua" a lado mío me despido.

 

Carpe Diem

 

Malú Valencia.